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BMW X3 18d sDrive

José A. Prados

19 marzo 2019

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La versión de acceso a la gama cumple de sobra para quienes buscan un modelo sencillo, con suficiente potencia y un gasto reducido.

El modelo compacto de la serie X de BMW se presentó al público en el año 2003, y en la actualidad se comercializa la tercera generación desde 2017, que es un vehículo completamente nuevo y todo un referente en el mercado Premium por calidad de conducción. Ahora es más tecnológico, está mejor equipado y su estética ha sufrido ligeros cambios que dan un aspecto más fresco y elegante, luciendo una parrilla modificada con los clásicos riñones y luces LED.
 
Desde hace unos meses también se ha ampliado la oferta mecánica, de manera que la gama BMW X3 está disponible con cinco motorizaciones diesel desde 150 a 326 CV y tres variantes gasolina desde 184 a 354 CV, a falta de la llegada del X3 M con 480 CV y el X3 M Competition de 510 CV. Los precios parten de 43.600 euros hasta 75.100 euros. La alarma por el final de la vida de los motores diesel a partir de 2040 ha cambiado las decisiones de compra de algunos conductores, pero desde BMW siguen apostando por este combustible por su alta eficiencia y bajos consumo, tal como pudimos comprobar en la prueba realizada hace un año con su versión más demandada, el BMW X3 xDrive 20d.
 
Faltaban en la gama motorizaciones menos potentes y un sistema de tracción 4x2 que permitiera rebajar el precio de entrada y el modelo de nuestra prueba es el de acceso a la gama, el X3 18d sDrive, con cambio manual de seis velocidades y tracción 4x2, pero que ya viene bastante bien equipado de serie con llantas de aleación de 18”, climatizador bizona, control de distancia de aparcamiento, desactivación del airbag del acompañante, control de presión de neumáticos, Llamada de Emergencia Inteligente, servicios Connected Drive, Bluetooth, tornillos de seguridad para las ruedas y portón trasero con apertura y cierre eléctrico.
 
Es una mecánica turbodiésel de 2.0 litros que entrega una potencia de 150 CV a 4.000 rpm y 350 Nm desde 1.500 rpm. Alguien pensará que con tan pocos caballos el coche no puede ir bien, y lo único que podernos responder es que haga una prueba como la que hemos tenido ocasión de realizar, principalmente por vías rápidas, con cuatro personas y bastante equipaje. La conclusión es que para realizar una conducción normal no hace falta más potencia, otra cosa es que nos guste ir rápido y tener una buena reserva de par bajo el pedal del acelerador. Por prestaciones -200 km/h de velocidad máxima y aceleración de 0 a 100 en 9,5 segundos-, cumple de sobra y se puede viajar a un ritmo rápido si lo deseamos.
 
El comportamiento del coche, a pesar de ser una versión de acceso, sigue siendo una de las grandes bazas y un aspecto diferenciador. Buena insonorización que apenas deja pasar ruidos del motor ni de rodadura, aerodinámica muy lograda, incluso a altas velocidades, y un buen chasis que proporciona una buena pisada en todo tipo de firmes, con suspensiones bastante confortables, que se pueden endurecer ligeramente seleccionando el modo Sport. La dirección cumple con creces para dar agilidad y el coche resulta agradable de conducir en carreteras de curvas impulsado por el eje trasero, sin que en ningún momento echemos de menos un costoso sistema de tracción total mientras el firme esté seco.
 
La cifra de consumo medio homologada por el fabricante es de 5,1 litros, que en carretera sin mucho desnivel es fácil de igualar si practicamos una conducción suave y seleccionamos el modo Ecopro, que limita la presión excesiva sobre el acelerador y muestra algunas indicaciones para una conducción más ecológica. Al no llevar tracción total, es más ligero, y esa masa menor que hay que desplazar se traduce en un consumo más bajo. Al iniciar la prueba marcaba una autonomía de 1.020 kilómetros, que al final han sido 980 hasta que se ha encendido el testigo de la reserva y hemos tenido que parar a repostar. Un dato bastante curioso de este motor es que si el consumo medio resulta interesante, todavía puede bajar ligeramente esa cifra con el cambio automático hasta los 4,9 litros, una caja de ocho velocidades con convertidor de par, que supone un incremento de precio de 2.545 euros.
 
En el interior se percibe claramente que estamos ante un modelo X de BMW, pero en este caso, al ser una versión básica, notamos algunos cambios respecto a otras versiones probadas, sobre todo en el centro del salpicadero, donde la pantalla multifunción flotante es de menor tamaño y con una resolución más baja, aunque suficiente para poder acceder a todas las funciones de navegación, telefonía manos libres, música y diferentes ajustes del vehículo. Junto a la palanca del cambio está el botón circular que nos da acceso a todas esas funciones y el selector de modos de conducción (Normal, Sport y EcoPro), así como el freno de estacionamiento eléctrico.
 
Las plazas delanteras son muy cómodas, y aunque no cuentan en este caso con regulación eléctrica, permiten lograr una posición al volante bastante rápido. Opcionalmente se puede montar calefacción en los asientos delanteros y desde el volante se pueden gestionar las llamadas telefónicas, cambio de emisora o canción, volumen y el control de velocidad de crucero. En las plazas traseras viajan cómodamente dos adultos y un tercero en caso de necesidad en el centro. La capacidad del maletero es uno de los aspectos destacados del coche, con 550 litros básicos hasta la bandeja y la posibilidad de ampliarlo abatiendo un asiento, dos, o la fila trasera completa. Y un detalle importante, cuenta con un hueco en el asiento central trasero para introducir unos esquís si no deseamos llevarlos en el techo.
 
Son muchos los opcionales que tiene BMW en su catálogo para el X3, empezando por los colores exteriores de la carrocería (245 euros el Blanco Alpinweiss), o las llantas de aleación de 19” 698 M (343 euros), tapicería combinada tela/piel (817 euros) o cuero Vernasca (2.426 euros), molduras de aluminio para el interior (343 euros), molduras de madera noble veta de álamo (533 euros), además de los diferentes paquetes de equipamiento cerrado que resultan bastante interesantes: Innovation (3.100€); Connectivity (2.850€); Comfort (2.250€) y Travel (1.850€).
 
El techo solar panorámico tiene un precio de 1.775 euros, el sistema de telefonía con carga inalámbrica 473 euros, el sistema de navegación Business 1.598 euros, el cuadro de instrumentos multifuncional 462 euros, el control por gestos 296 euros, el Head-up display 1.160 euros, el volante de cuero M 391 euros, el Parking Assistant 1.361 euros, el Control de Crucero Activo con función Stop&Go 1.420 euros y la preparación para Apple CarPlay sale por 355 euros.
 
Este SUV compacto del segmento Premium tiene numerosos rivales en el marcado, algunos nuevos como el Alfa Romeo Stelvio, de dimensiones similares (4,69 metros) y un motor diesel de 160 CV con tracción trasera como versión de acceso por 44.615 euros que tiene a su favor un diseño puramente italiano y un magnífico tacto al volante, un modelo con gran prestigio como el Audi Q5, que en el caso del 35 TDI tiene un precio algo más elevado (48.640 euros), aunque viene ya con cambio automático S-tronic y sistema de tracción quattro, sin olvidar un Mercedes GLC 220d 4Matic de 170 CV (49.100 euros) o un Volvo XC60, algo más económico en la versión D3 Momentum con motor diesel de 150 CV (41.900 euros) con tracción 4x2 y cambio manual.
 
Ficha técnica
BMW X3 18d sDrive
Dimensiones
Longitud: 4.708 milímetros
Anchura: 1,891 milímetros
Altura: 1.676 milímetros
Batalla: 2.864 milímetros
Peso: 1.725 kilos
Depósito combustible: 58 litros
Maletero: 550 litros
 
Motor
Tipo: diesel, turbo geometría variable
Cilindros: 4 en línea
Cilindrada: 1.995 cc
Potencia: 150 CV a 4.000 rpm
Par máximo: 350 Nm a 1.500-2.500 rpm
Tracción: trasera
Cambio: manual 6 velocidades
 
Prestaciones
Velocidad máxima: 200 km/h
Aceleración: 9,5 segundos
Consumo medio: 5,1 litros
Emisiones CO2: 134 g/km
 
Precio: 43.600 euros
 
José A. Pradoswww.vidapremium.com
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