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Vincci Puertochico

VidaPremium

28 septiembre 2018

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Ha sido renovado en su 16 aniversario con un diseño inspirado en el ambiente marinero del Cantábrico frente a la bahía de Santander.

Situado frente al mar Cantábrico, el hotel Vincci Puertochico renueva su imagen y sus instalación escomo parte de la apuesta de la cadena hotelera por ofrecer la máxima calidad a sus huéspedes, tanto en el servicio como en sus establecimientos y mantener una constante actualización de sus alojamientos acorde a las nuevas tendencias, necesidades y formas de viajar. Situado en uno de los lugares más privilegiados de Santander, la calle Castelar 25, frente a la zona marítima de “Puerto Chico”, el establecimiento de Vincci Hoteles cumple su 16 aniversario estrenando nuevo interiorismo y estancias inspiradas en el magnífico entorno que le rodea. La renovación de hotel se ha realizado con una inversión por valor de casi 300.000 euros.
 
El nuevo diseño realizado por Carmen Montoro de Triggo Decoración, ha aprovechado la excelente ubicación del establecimiento, a pocos metros del mar Cantábrico, para trasladar ese ambiente tranquilo, relajante y único, al interior del hotel. Con este objetivo han utilizado colores cálidos y azules relajantes, además de maderas desgastadas y recicladas, como si del propio mar se hubiesen recuperado. Todo ello contribuye a que nada más cruzar la puerta de entrada, se respire un clima acogedor e íntimo en las distintas estancias que conviven en la planta baja: recepción, el bar lounge, restaurante y zona de relax. Dichos espacios forman una unidad cromática, gracias a los materiales naturales como las maderas o las fibras, que contrastan con otros elementos diferentes como los espejos, y hacen de este espacio un lugar muy especial.
 
A lo largo de todo el establecimiento la línea de decoración sigue un nexo común que evoca esta tierra de contrastes, en la que naturaleza y mar son las auténticas protagonistas. Por ejemplo, los pasillos se han dotado de amplios ventanales vestidos con plantas colgantes y cortinas que simulan las redes marineras, recordando a lo que se puede encontrar en el exterior.
 
Sus 52 habitaciones permiten disfrutar de una estancia cómoda con todos los atractivos característicos de la cadena. Desde todas ellas, se puede contemplar la bahía de Santander, incluida en el “Club de las Bahías más bellas del Mundo”, y disponen de múltiples servicios como WiFi, carta de almohadas, prensa diaria y un set de productos de bienvenida. Su mobiliario ha sido realizado y diseñado en exclusiva para cada una de ellas, desde los cabezales y los escritorios, hasta los maleteros realizados  por un artesano cordelero. El textil ha sido también cuidadosamente seleccionado en linos frescos con colores marinos, inspiradas en las aguas del Sardinero. Para aquellos que quieren disfrutar del entorno más selecto, la habitación Junior Suite cuenta con un pequeño salón y atenciones VIP, además de las prestaciones del resto habitaciones.
 
Este hotel de cuatro estrellas tiene una estupenda terraza desde la que disfrutar de las incomparables vistas acompañándola de un desayuno por la mañana, o de unos cócteles al atardecer. El hotel ofrece además una propuesta gastronómica con especialidades para todos los gustos, que otorga una especial importancia a los productos frescos de primera calidad, aquellos de proximidad local y comarcal que provienen de la zona, como es característico en la cadena. Su restaurante Palm Tree Bar lounge es un lugar fresco al mismo tiempo que desenfadado, donde disfrutar de una agradable comida o cena, o de unos refrescantes cócteles al atardecer. Su carta ofrece opciones para todos los gustos, perfectas para compartir, con platos sencillos con un toque de lo más original. Destacan sus productos naturales, en línea con el alma del hotel, como sus zumos elaborados a partir de frutas variadas según la temporada. Para comenzar muy bien el día, ofrece un desayuno buffet muy completo a base de productos caseros. Cuenta con distintos tipos de panes, bollería, tartas caseras, crepes, cereales, fruta, yogur, verduras a la plancha, ensaladas, ahumados, surtido de quesos, platos calientes como salchichas o huevos, etc. Para aquellos que lo que quieren es un desayuno saludable, tienen su rincón healthy con fruta fresca cortada, yogures, y zumos naturales. Además, como es habitual en los hoteles de la cadena posee un córner de desayunos Km 0 que refuerzan la experiencia local con productos típicos de la región.
 
A pocos metros del hotel se encuentran el Palacio de Festivales de Cantabria, el Museo Marítimo del Cantábrico, o el Centro de Alto Rendimiento de Vela “Príncipe Felipe”. A escasos minutos están algunas de las afamadas playas de Santander y una de las principales zonas de ocio de la ciudad, con una amplísima oferta gastronómica y comercial. Todos estos alicientes hacen que Vincci Puertochico permita vivir una estancia única en el litoral cantábrico.
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