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Subaru Forester 2.0i 150 CV

Miguel Quintana

19 abril 2018

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Un todocamino polivalente, con gran capacidad y dotes todoterreno fundamentadas en su tracción total permanente. Desde 28.500 €.

Nadie va a sorprenderse si decimos que nos gustan los Subaru. Cualquier aficionado a los coches compartirá esta afirmación basada en la trayectoria de la marca japonesa, que huye de las modas y se afianza en sus virtudes técnicas, como la de sus motores en disposición bóxer de cilindros opuestos, tanto de ciclo diesel como de gasolina, y la tracción total permanente.
 
El ya veterano Subaru Forester, que data de 2013, se ha actualizado recientemente para añadirle pequeños cambios y más equipamiento de seguridad como el EyeSight, del que hablaremos más adelante y otros como el frenado automático de emergencia, aviso de salida del carril con actuación sobre la dirección y detección del tráfico cruzado delantero.
 
Su sobrio diseño exterior anticipa lo que nos ofrece en el interior: Una buena habitabilidad para cinco ocupantes aunque en un ambiente clásico, con acceso cómodo a todas las plazas e incluso con un espacio trasero que puede dar cabida a tres personas. El maletero tiene buena capacidad (505 litros) y tiene el detalle de incluir una alfombra de goma lavable, que protege la moqueta, y la facilidad de abatir los respaldos traseros con un simple botón para dejar un suelo completamente plano.
 
Todo el habitáculo está realizado con buenos materiales y un acabado más que correcto, con mandos de buen tacto y presencia. El cuadro de instrumentos tiene un diseño agradable, con velocímetro y cuentavueltas, aunque carece de un indicador de la temperatura del líquido refrigerante. El ordenador de a bordo es muy completo, incluso puede presentar diferentes gráficos con la progresión del consumo.
 
En el centro del salpicadero se encuentra la pantalla táctil de 7,0 pulgadas con una orientación algo horizontal, demasiado propensa a reflejos del sol. En ella reside el sistema de entretenimiento Subaru Starlink, con acceso a distintas funciones como navegador, equipo de sonido, control por voz y conectividad con los diferentes teléfonos móviles inteligentes. Su manejo, similar al de una moderna tablet, puede llegar a desesperar al usuario por la multitud de menús diferentes que aparecen. Por ejemplo, el simple deseo de cambiar la hora de reloj nos supuso gastar 15 minutos “navegando” por las múltiples pantallas, para acabar rindiéndonos y dejándolo por imposible.
 
Mención especial merece el sistema de seguridad EyeSight (800 €). Consta de dos cámaras frontales, a ambos lados del espejo interior, que actúan como un par de ojos extra que ayudan al conductor en situaciones críticas. Detecta vehículos, peatones y ciclistas y reacciona, después de avisar al conductor, frenando o deteniendo el coche si es necesario, además de supervisar el funcionamiento del control de velocidad adaptativo y la alerta ante un cambio involuntario de carril.
 
El Forester 2.0i que probamos está equipado con un motor bóxer atmosférico de gasolina que ofrece 150 CV de potencia a 6.200 rpm. Al estar mejor equilibrado que un motor con los cilindros en línea, gira con gran suavidad. El bloque de cuatro cilindros, opuestos dos a dos, es más plano, tiene un bajo centro de gravedad, y, en caso de impacto frontal, llega a introducirse por debajo del habitáculo, causando menos daños a los ocupantes.
 
Sube de vueltas con prontitud al pisar a fondo el acelerador, momento en que el cambio automático CVT Lineartronic del que está provisto sitúa las revoluciones del motor en su entorno óptimo, entre 4.200 y 6.200 rpm, para sentir su máxima aceleración.
Este cambio automático es del tipo de variador continuo, con siete relaciones prefijadas. Está muy evolucionado para reducir el típico resbalamiento de este tipo de cajas y resulta muy agradable por la suavidad con la que efectúa las transiciones entre las marchas.
 
Manejándolo en modo manual, con las levas tras el volante de las que está provisto, reacciona con tanta rapidez, bajando y subiendo de marchas, que parece un cambio automático de doble embrague. Definitivamente este CVT Lineartronic es el mejor cambio de variador continuo que hemos probado.
 
El comportamiento dinámico nos ha gustado mucho. Primero por el ajuste de la dirección asistida, que resulta tan ágil y precisa en carretera como la de un turismo familiar, con gran sensación de aplomo y seguridad. Segundo, porque el coche tiene un bajo centro de gravedad a pesar de su altura, lo que hace que entre en las curvas con una agilidad sorprendente para un todocamino. Además tiene una suspensión muy bien lograda, cómoda para no rebotar en los baches y también firme par no inclinarse mucho en las curvas. 
 
Fuera del asfalto se comporta con la eficacia de un todoterreno puro. La ventaja de contar con la tracción total permanente simétrica radica en su respuesta inmediata, sin las esperas de otros sistemas conectables que necesitan un tiempo para pasar la motricidad de un eje a otro, lo que significa recorrer unos metros antes de que la tracción total sea real.
 
Un mando en la consola central permite conectar el X-Mode, un sistema montado de serie, que mejora sustancialmente la tracción sobre firme deslizante, barro o nieve, e incluye un eficaz control de descensos. Con todo esto, los buenos ángulos de ataque y la generosa altura libre respecto al suelo (22 centímetros), el Forester permite codearse con los todoterrenos más especializados. Solo la ausencia de reductora le pude dejar atrás en los obstáculos más radicales.
 
Homologa un consumo en ciclo mixto de 6,5 litros cada 100 kilómetros, Nosotros hemos medido 7,6 l/100 km, practicando una conducción conservadora. En otro recorrido de pruebas, con varios puertos de montaña y algo de nieve, a un ritmo más alegre, el consumo subió a los 8,8 litros. La mayor seguridad  y agarre de la tracción total permanente comporta un gasto de combustible ligeramente mayor.
 
En Forester 2.0i de gasolina, de 150 CV, está disponible con dos acabados, Sport Plus (28.500 €) y Executive (31.100 €), ambos muy bien equipados pues, desde el primero, cuentan con Asistente de frenada de emergencia, Cámara de visión trasera, Control de crucero, Control de presión de neumáticos, Faros adaptativos y antiniebla, Levas en el volante, Climatizador, Parasoles extensibles, Techo solar,…   
 
FICHA TÉCNICA
Subaru Forester 2.0i 150 CV Lineartronic Sport Plus
DIMENSIONES
Longitud: 4,610 metros
Anchura: 1,795 metros
Altura: 1,735 metros
Batalla: 2,640 metros
Peso: 1.626 kilos
Maletero: 505 litros


MOTOR
Combustible: gasolina
Posición: delantero longitudinal
Cilindrada: 1.995 cc
Potencia: 150 CV a 6.200 rpm
Par máximo: 198 Nm a 4.200 rpm
Cambio: automático CVT Lineartronic
Tracción: total permanente


PRESTACIONES
Velocidad máxima: 192 km/h
Aceleración 0 a 100 km/h: 11,8 segundos
Consumo medio: 6,5 litros
Emisiones CO2: 150 g/km
PRECIO: 28.500 euros
 
Miguel Quintanawww.vidapremium.com
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