Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
Buscar en VidaPremium
Síguenos:
Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Instagram

Skoda Scala 1.5 TSI DSG Sport

José A. Prados

6 febrero 2020

Facebook Twitter
Imprimir este artículo Enviar a un amigo Aumentar texto Reducir texto
Valore este artículo:   Valorado (4/5) Valorado (4/5) Valorado (4/5) Valorado (4/5) Valorado (4/5)

A medio camino entre berlina y familiar, mide 4,63 metros, cuenta con un maletero amplio y anda muy bien con este motor.

En plena fiebre de los SUV, que acaparan ya más de un tercio de las ventas en el mercado, Skoda lanza un órdago con un modelo completamente nuevo que se presenta como una buena opción de compra para quienes buscan un coche práctico, de tamaño compacto y con un precio bastante ajustado en el que ya se incluyen de serie numerosos elementos de seguridad y confort.
 
El Skoda Scala, con una longitud de 4,63 metros y un maletero de 467 litros hasta la bandeja –puede llegar hasta 1.410 litros abatiendo los asientos traseros- al que se accede por una amplia quinta puerta, colocándose entre los más capaces del segmento, es un coche de uso polivalente, pues puede cumplir perfectamente como modelo único en la casa para los desplazamientos habituales durante la semana y en viajes de vacaciones.
 
Sustituye en la gama al Spaceback, y lo hace con la plataforma MQB A0 que ya se emplea en otros modelos de la casa como el Skoda Kamiq y del grupo (SEAT Ibiza o Volkswagen Polo), para competir en uno de los segmentos más duros y concurridos, en el que encontramos modelos como el Toyota Corolla, Kia Ceed, Renault Mégane o Volkswagen Golf, por citar solo algunos.
 
Con unas cotas exteriores similares a las de sus rivales, las mediciones internas revelan un mayor espacio para los ocupantes, dato que juega a su favor, al que hay que sumar un precio más competitivo, pues parte desde 13.900 euros en su versión básica (1.0 TSI 95 CV Active) y se encuentra disponible en cuatro niveles de acabado (Active, Ambition, Style y Sport), con motorizaciones de gasolina y diesel de 95 a 150 CV.
 
El diseño exterior resulta moderno y atractivo, siempre en la línea de los últimos productos de la firma checa, y con un estilo que no pasará de moda rápidamente. No hay grandes innovaciones, pero el conjunto final es agradable a la vista y no hay ningún ángulo en el que desentone. Las unidades con el techo panorámico añaden un toque de deportividad al configurar una carrocería bitono donde el color negro se extiende desde la parte superior del parabrisas hasta el alerón que hay al final del techo, y se prolonga hasta la mitad del portón del maletero, donde ya no encontramos el logo de Skoda, sino el nombre en letras cromadas entre las dos luces posteriores.
 
Si el frontal no llama mucho la atención, es la vista trasera la más innovadora, por sus líneas limpias y la inteligente forma de integrar un maletero de gran capacidad en una silueta que no llega a ser la de un familiar, pero casi. Los grupos ópticos con tecnología LED son más finos de lo habitual, y apuntan como una especie de flecha hacia el centro del portón, señalando el nombre del modelo.
 
En el apartado mecánico, señalar que utiliza motores ya conocidos del grupo Volkswagen, concretamente tres gasolina -1.0 TSI de 95 y 116 CV y 1.5 TSI de 150 CV-, además de una versión diesel de 116 CV. El cambio es manual de 5 o 6 velocidades, en función de la motorización, y puede solicitarse un DSG de doble embrague en todos los casos, excepto en el gasolina de 95 CV.
 
Hemos tenido ocasión de conducir durante unos días la motorización más potente en gasolina, el 1.5 TSI de 150 CV, una mecánica sorprendente por los resultados que logra desde el punto de vista de la eficiencia del combustible y la suavidad de funcionamiento. La versión probada llevaba el cambio DSG de doble embrague con siete velocidades, una transmisión muy lograda que resulta de gran ayuda en tráfico congestionado y también en carreteras de curvas, ofreciendo la posibilidad de cambiar de marcha en modo secuencial para tener el control del vehículo al afrontar un giro cerrado con total seguridad.
 
Este motor de 1.5 litros entrega una potencia de 150 CV entre 5.000 y 6.000 rpm y un par máximo de 250 Nm, cifras que permiten realizar una conducción a la medida mediante el selector de modos de conducción, con la opción de un modo Sport si ese día nos hemos levantado con ganas de marcha y otra ‘ECO’ que se encarga de ayudarnos a lograr buenas cifras de consumo. De hecho, la media que hemos conseguido en la prueba no ha superado los 6 litros (5,9 concretamente) en recorridos mayoritariamente por autovías y algunas carreteras secundarias, cifra inferior a los 6.1 litros homologados en el ciclo WLTP.
 
Uno de los secretos de este consumo tan bajo es la tecnología de desconexión de cilindros, que desactiva dos de ellos cuando el coche circula con baja presión sobre el acelerador (circulación a vela), en rectas a velocidad constante, y eso supone un ahorro que se nota con el paso de los kilómetros, sin que el conductor perciba nada –sólo una indicación en la pantalla de ordenador de viaje con la leyenda ‘modo 2 cilindros-. Realizando una conducción normal y anticipándose a lo que sucede en el tráfico, se pueden lograr consumos similares a muchas mecánicas diesel de este segmento, con un funcionamiento mucho más refinado. Y, como tiene una buena cilindrada, el motor no va apretado y rinde bien, incluso en terrenos montañosos, sin que el consumo se dispare.
 
La motorización más potente de la gama Scala, el 1.5 TSI de 150 CV únicamente está disponible asociada a los acabados más altos, Style (24.730 euros) y Sport (desde 24.730 euros). Nuestra unidad, además va equipada con el cambio DSG de doble embrague con siete velocidades, por lo que el precio final asciende a 26.430 euros con un equipamiento muy completo que ya incluye todos los elementos de seguridad como el sistema de alerta de cambio involuntario de carril, la frenada automática en caso de posible accidente (Front Assist), ayuda de aparcamiento trasero o detector de fatiga.
 
Hay pocos opcionales que añadir, entre los que se encuentran la pintura metalizada (490 euros), pintura Rojo Velvet metalizado (805 euros); pack Full LED (900 euros) que incluye faros adaptativos, Drive Mode Select y luz ambiental en rojo;  y el paquete Emotion (1.040 euros).
 
Ficha técnica
Skoda Scala 1.5 TSI DSG Sport
Dimensiones
Longitud: 4.362 milímetros
Anchura: 1.793 milímetros
Altura: 1.471 milímetros
Batalla: 2.649 milímetros
Peso: 1.265 kg
Depósito combustible: 50 litros
Maletero: 467/1.410 litros
 
Motor
Tipo: gasolina, inyección directa, turbo e intercooler
Cilindros: 4 en línea
Cilindrada: 1.498 cc
Potencia: 150 CV a 5000-6000 rpm
Par máximo: 250 Nm a 1500-3500 rpm
Tracción: delantera
Cambio: automático, DSG 7 velocidades
 
Prestaciones
Velocidad máxima: 219 km/h
Aceleración 0 a 100 km/h: 8,2 s
Consumo medio: 6,1 l/100 km (WLTP)
Emisiones CO2: 140 g/km (WLTP)
 
Precio: 26.430 euros
 
José A. Pradoswww.vidapremium.com
Leer revistas
Revista nº 101 Descargar revistas
Boletín de noticias

Nombre:

Email:

RSS
RSS Vida Premium