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SEAT Ibiza TGI

José A. Prados

30 mayo 2018

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La combinación de un depósito de GNC con el de gasolina logra un consumo muy bajo y autonomías que hacen olvidar el diesel.

Utilizado hasta hace poco tiempo para el transporte profesional, el GNC, un combustible que se extrae del metano y que no tiene nada que ver con el petróleo al extraerse en yacimientos diferenes, empieza a convertirse en una alternativa a los combustibles fósiles, también para uso privado con el impulso que se está dando a esta tecnología, que cuenta con ventajas a la hora de circular por las grandes ciudades al llevar la etiqueta ECO de la DGT.
 
En el grupo Volkswagen, al que pertenece SEAT, han apostado en serio por este combustible alternativo, que ya se puede repostar en casi un centenar de estaciones de servicio repartidas por todo el territorio nacional, aunque lo cierto es que la mayoría de ellas se encuentran en los grandes núcleos urbanos. Según datos facilitados por Gas Natural, más de 22 millones de vehículos en el mundo circulan con GNC, muchos de ellos en Italia, uno de los países pioneros en su uso.
 
En SEAT ya tienen desde hace más de tres años a la venta un León TGI y un Mii TGI, y la misma tecnología se ha trasladado al hermano pequeño de la casa, el Ibiza, un modelo de algo más de cuatro metros de longitud que aparentemente no tiene ninguna variación respecto a los modelos de gasolina o diesel, salvo el logo TGI que figura en el portón trasero. Las diferencias las encontramos en la mecánica y en un depósito adicional para el gas que se sitúa en el hueco de la rueda de repuesto en el maletero, que pierde algo de capacidad (se queda en 262 litros frente a los 355 de las versiones normales), y lleva obligatoriamente un kit para la reparación de pinchazos, ya que no hay espacio físico para una rueda de emergencia.
 
Los principales cambios están en la mecánica, que en SEAT denominan híbrida, aunque en realidad no lo sea porque no hay dos motores, sino dos tipos de combustible para alimentar a la mecánica 1.0 TSI de tres cilindros y 90 CV de potencia, asociada a una caja de cambios de 5 velocidades con relaciones muy largas que tienen como objetivo reducir el consumo de combustible. Entre las modificaciones mecánicas destacaremos los pistones con un recubrimiento de cromo y níquel, refuerzo de las válvulas y alzado de las válvulas incrementado para favorecer la recirculación de gases de escape.
 
El coche cumple muy bien su cometido, pues está enfocado a obtener un consumo de combustible muy bajo y con menores emisiones contaminantes, sobre todo en lo que respecta al NOx. Sus prestaciones no son las de un deportivo (180 km/h y paso de 0 a 100 en 12,1 segundos), pero nos lleva rápido a cualquier sitio con el gasto justo. El sonido del motor es quizá el aspecto más negativo cuando la temperatura está fría y al iniciar la marcha, un detalle que muchos conductores no apreciarán si llevan la música puesta y no son muy expertos en mecánica.
 
El tacto al volante es uno de sus aspectos más destacados al contar con un chasis muy equilibrado que permite circular rápido por curvas con total sensación de seguridad. Incluso se puede practicar una conducción algo deportiva si llevamos el cuentavueltas en la zona alta y no apuramos las marchas, incrementándose entonces el consumo notablemente. No será lo habitual rodar en esta situación, pero el coche está preparado.
 
Al escribir este reportaje, el precio del GNC en Madrid está a 1,01 € el kilo, por lo que llenar el tanque del Ibiza TGI nos costará 13,13 euros y la gasolina de 95 octanos tiene un precio medio de 1,30 € litro, una diferencia de 3,77 euros utilizando el gas natural. En nuestra prueba hemos realizado 295 kilómetros hasta que ha desaparecido del cuadro de instrumentos la luz verde indicando que el depósito de GNC se ha agotado. En ese momento, el propio vehículo hace el cambio a gasolina sin que el conductor aprecie nada en el funcionamiento, quizá un ligero incremento de la potencia.
 
El consumo medio de la prueba ha sido de 4,35 kilos de GNC a los 100 kilómetros y funcionando en gasolina una media de 6.1 litros. En SEAT anuncian una autonomía de 1.194 litros sumando los dos depósitos, que traducido a la vida real se queda en unos 800 kilómetros (290 en GNC + 500 en gasolina), que no está nada mal, haciendo descartar la compra de un diesel. Es cuestión de coger la calculadora y comprobar que realmente se ahorra dinero en cada repostaje. El proceso de carga del GNC puede ser complicado la primera vez hasta que nos habituamos, porque realmente no tiene ningún misterio si seguimos las indicaciones del surtidor, que en muchos casos es auto-servicio.
 
A igualdad de motorización, el Ibiza TGI es ligeramente más caro que un Ibiza 1.0 TSI de 95 CV, pero la compra se equilibra con los descuentos promocionales que tiene en vigor la marca. Además, el coche viene con el depósito lleno de combustible, ya que en la fábrica hacen una prueba de estanqueidad, y Gas Natural ofrece 200 euros que se van descontando al repostar cuando se contrata la tarjeta con esta compañía. Además, al contar con la etiqueta ECO, no paga impuesto de matriculación, tiene una bonificación del 75% en el Impuesto de Vehículos de Tracción Mecánica y un descuento del 50% al estacionar en zonas de aparcamiento regulado, con la ventaja de que podría circular en el caso de que hubiera un episodio de alta contaminación en las grandes ciudades.
 
En el equipamiento opcional podemos encontrar interesantes elementos de seguridad como el Control de Crucero Adaptativo con radar de proximidad, sensores de aparcamiento, cámara de visión trasera, asientos delanteros calefactables, cargador inalámbrico, sistema de navegación con pantalla de 8” integrada en el salpicadero, sistema MirrorLink de conectividad con un Smartphone, sistema de arranque sin llave y luces diurnas LED, todo a precios muy razonables para poder configurarlo a la medida.
 
Ficha técnica
SEAT Ibiza 1.0 TGI 90 CV S/S Style
Dimensiones
Longitud: 4.059 milímetros
Anchura: 1.780 milímetros
Altura: 1.444 milímetros
Batalla: 2.564 milímetros
Maletero: 262 litros
Peso: 1.239 kg
Depósito gasolina: 40 litros
Depósito GNC: 13 kg
 
Motor
Tipo: 3 cilindros en línea
Cilindrada: 999 cm3
Potencia: 90 CV a 4.500-5.800 rpm
Par máximo: 160 Nm a 1.900-3.500 rpm
Cambio: manual 5 velocidades
Tracción: delantera
 
Prestaciones
Velocidad máxima: 180 km/h
Aceleración 0 a 100 km/h: 12,1 segundos
Consumo medio gasolina: 5.0 l/100 km
Consumo medio GNC: 3,3 kg/100 km
Emisiones CO2: 114 g/km (gasolina)/ 88 g/km GNC
 
Precio: desde 15.680 euros
 
José A. Pradoswww.vidapremium.com

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