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Opel Grandland X, desde 22.264€

Alfonso Galindo

11 octubre 2017

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Hay una cara nueva en el mercado SUV mediano que comparte plataforma y mecánicas con el Peugeot 3008 a un precio competitivo.

Nace como consecuencia de la integración de Opel en el grupo PSA y adopta los principales argumentos del reciente Peugeot 3008: utiliza la misma plataforma, mecánicas e incluso su lugar de nacimiento, en la factoría de francesa de Sochaux. En realidad, podríamos definir al Grandland X como un 3008 con otro vestido.
 
Se sitúa como el elemento más grande de la familia de todocaminos de la marca, identificados con una “X” al final de su nombre, que queda compuesta por el Crossland X, Mokka X y Grandland X, a la que pronto se añadirá un nuevo modelo con capacidad para siete plazas. Mide 4,48 metros de largo (0,21 más que el Mokka X), por 1,86 de ancho y 1,61 de alto.
 
Es un todocamino mediano de cinco plazas de precio competitivo, que compite en un mercado en franco crecimiento en Europa. Su aspecto exterior es limpio y proporcionado, casi inofensivo, sin el innegable atractivo del nuevo 3008, aunque aproximadamente 1.500 € más económico. Además está equipado con buenas dosis de tecnología, como el sistema de frenado automático en caso de emergencia, asistencia al aparcamiento, alertas por cambio involuntario de carril, de cansancio del conductor…
 
El clásico habitáculo está bien resuelto y ordenado, con atmósfera de calidad y abundancia de huecos para dejar objetos. Los materiales empleados parecen sólidos, aunque fuera de la vista encontramos detalles poco cuidados. El espacio para los pasajeros es suficiente, incluso para personas de talla alta, y el maletero, de 514 litros de capacidad o 1.652 si se abaten los asientos traseros, tiene un tamaño ligeramente superior a la media del segmento. Además, puede tener apertura y cierre automáticos, con un gesto del pie.
 
La postura de conducción, algo elevada, nos ha parecido cómoda gracias a los excelentes asientos ergonómicos opcionales, que incorporan calefacción y refrigeración. El volante tiene un tamaño normal, totalmente redondo y bastante más grande que el pequeño y achatado del 3008, que recibe tantas críticas como alabanzas. También es clásica la disposición de mandos y botones, al igual que la que la pantalla táctil, a la que han tenido el acierto de añadir algunos pulsadores, como atajo para llegar a algunas funciones de la pantalla.   
 
De momento, solo hay dos motores disponibles, uno de gasolina y otro de ciclo diesel, ambos asociados exclusivamente a la tracción delantera, pues no hay prevista una versión 4x4. El primero es un 1.2 turboalimentado de gasolina de 130 CV de potencia, con bloque de tres cilindros. Durante nuestra toma de contacto apreciamos las bondades de este pequeño motor, tan suave que no se nota que “le falte un cilindro”, aunque el Peugeot 3008, con la misma mecánica, parece más silencioso. Homologa un consumo medio de 5,4 litros cada cien kilómetros, poco menos que los 6,2 que marcaba el ordenador de a bordo después de un paseo de por carreteras llanas y alguna autopistas por los alrededores de Frankfurt.
 
Monta una caja de cambios manual de seis velocidades de buen tacto pero con recorridos de palanca algo largos. Precisa de cierto tacto del conductor al arrancar desde parado, pues llega a ser algo brusco inicialmente, aunque después es muy progresivo y agradable.
 
El turbodiésel es un 1.6 CDTi de cuatro cilindros con 120 CV de potencia, diez menos que el de gasolina, pero tiene más par (300 Nm frente a 230 Nm). De este modo, es más ágil a bajas vueltas y consume casi un litro menos (5,3 frente a 6,2 l/100km). Esta mecánica es la única que puede asociarse a una caja de cambios automática de seis velocidades del tipo de convertidor de par (1.600 €), que resulta ser especialmente suave, sin tirones ni malos gestos al subir o bajar de marchas.
 
Con ambas mecánicas, el Grandland X se muestra cómodo y seguro por ciudad y carretera. No es un coche con una conducción exigente ni gratificante, aunque en zonas de curvas hace lo que se le pide, sin excesos. La dirección, con tres vueltas de volante entre topes, es suficientemente precisa para un uso normal, aunque es considerablemente más lenta que la del 3008.
 
El Grandland no tiene tracción total, pero eso no significa que no tenga recursos para adentrarse por caminos o superficies resbaladizas. Opcionalmente puede equipar un control electrónico, denominado “IntelliGrip” asociado con neumáticos “M+S todo tiempo”, que asegura siempre la máxima tracción. El conductor puede seleccionar entre cinco modos disponibles (Normal, Nieve, Barro, Arena, ESP Off) y el sistema adapta la respuesta del motor, de la transmisión, la distribución del par y los ajustes del ESP al modo seleccionado. La tracción y estabilidad se garantizan en todo momento optimizando el resbalamiento entre las ruedas que agarran y cambiando el mapa de control del acelerador. Es un sistema, también válido para los modelos con cambio automático, más simple y ligero que la tracción 4x4, lo que redunda en menor consumo de combustible.
 
Ya está en los concesionarios de la marca con dos acabados: “Selective” y “Excellence”, ambos bien dotados en materia de conectividad, con servicios Opel OnStar, sistemas multimedia compatibles con teléfonos inteligentes y un completo equipamiento. Los precios están comprendidos entre 25.100 y 29.100 € para las versiones con cambio manual, antes del jugoso descuento de lanzamiento. Para 2018 llegará un motor de hasta 180 CV, cambio automático de ocho marchas y, también, el primer modelo híbrido enchufable de Opel.
 
Resumiendo, podemos apuntar que el Grandland X es un modelo espacioso, bien construido y equipado, con un andar suave y seguro, aunque carece de detalles que destaquen especialmente. Argumentos suficientes para muchos clientes.
 
Opel Grandland X. Precios sin descuentos
Grandland X Selective 1.2 Turbo 130 CV: 25.100 €
Grandland X Selective 1.6 CDTi 120 CV: 26.085 €
Grandland X Excellence 1.2 Turbo 130 CV: 27.400 €
Grandland X Excellence 1.6 CDTi 120 CV: 29.100 €
Grandland X Excellence 1.6 CDTi 120 CV Autom: 30.700 €
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