Jueves, 17 de octubre de 2019
Noticias

Omega relanza el Calibre 321

Omega relanza el Calibre 321
El Calibre 321 vuelve a la colección de Omega

Buscado por coleccionistas de todo el mundo, este movimiento vuelve cinco décadas después con su rueda de pilares monobloque.
José A. Prados / Actualizado 11 enero 2019
Robusto y elegante, el Calibre 321 de Omega tuvo un gran protagonismo en los relojes de gama alta de Omega a partir de la década de 1940, hasta que dejó de fabricarse a finales de los años 60. Desde entonces, muchos aficionados y coleccionistas han buscado un reloj con este movimiento en todo el mundo, y eran muchas las voces que pedían su regreso.
 
Pues nada, escuchando las voces de sus clientes, Omega ha decidido relanzar el Calibre 321 cinco décadas después de que dejara de producirse, un movimiento empleado en el primer Speedmaster en 1957 que destacaba por su alta calidad y precisión al utilizar una rueda de pilares monobloque fabricada en una única pieza. Varios modelos Speedmaster lo utilizaron, como por ejemplo el que llevaba el astronauta Ed White en su primer paseo espacial, recibiendo el certificado de la NASA para misiones espaciales, como la que protagonizó el Speedmaster ST 105.012 en la Luna.
 
Recuperar un calibre como este requería la colaboración de expertos maestros relojeros, un equipo que ha trabajado durante más de dos años en el proyecto secreto Alaska 11, recurriendo a la denominación de los diseños Speedmaster secretos para la NASA que se hicieron en los años 1960 y 1970. Los expertos reunieron planos del movimiento original con el objetivo de reconstruirlo con la máxima fidelidad y escanearon el Speedmaster ST 105.003 que el astronauta Eugene Cernan llevaba en la misión lunar Apolo 17, ahora en el museo Omega de Bienne. En las próximas semanas tendremos noticias sobre su comercialización y todos los detalles técnicos.
 
Siguiendo las especificaciones originales se han creado las nuevas piezas de un movimiento que se adapta perfectamente a la historia lunar de la marca suiza. En opinión de Raynald Aeschlimann, presidente y CEO de Omega “es fantástico que tanta gente sienta pasión por el Calibre 321. Produjimos el último en 1968 y los fans nunca han dejado de hablar de él. Eso demuestra lo especial que es. Estamos emocionados por cumplir finalmente los deseos de estos aficionados y hemos hecho un gran esfuerzo para que el movimiento vuelva”.