Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
Buscar en VidaPremium
Síguenos:
Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter

CitroŽn Grand C4 SpaceTourer BlueHDI 160

Miguel Quintana

17 abril 2019

Facebook Twitter Delicious Digg Reddit StumbleUpon MySpace Technorati
Imprimir este artŪculo Enviar a un amigo Aumentar texto Reducir texto
Valore este artículo:   Valorado (3/5) Valorado (3/5) Valorado (3/5) Valorado (3/5) Valorado (3/5)

Frente a la moda de los todocamino, el renovado monovolumen francťs cuenta con muchas de sus ventajas sin apenas inconvenientes.

El año pasado, Citroën prescindió de la denominación Picasso que pasó a llamarse SpaceTourer, en sus versiones C4 y Grand C4. Este último está disponible variantes de gasolina Puretech, de 130 y 180 CV, y diesel BlueHDI de 130 y 160 CV. Este último motor, que solo se comercializa ligado a la caja de cambios automática de ocho relaciones del tipo convertidor de par, es el elegido para nuestro análisis, mostrándose como un importante argumento de venta.
 
Además de una carrocería familiar con espacio para todo y todos, su aspecto es ligero y atractivo debido a su gran luminosidad. Con capacidad holgada para siete plazas y un maletero de 130 litros de capacidad, que pasan a ser 704 si los dos últimos asientos están abatidos, las puertas son de generoso tamaño, con un perfecto acceso a las tres filas. Por cierto, los siete asientos son independientes y ajustables en longitud, e incluso pueden ser abatidos en su totalidad, dejando un formidable hueco en el que cabe hasta una bicicleta sin desmontar las ruedas. El portón trasero cuenta con apertura eléctrica de serie.
 
Las butacas delanteras son eléctricas y cuentan con función de calefacción y masaje, mientras que los originales mandos al alcance del conductor requieren un cierto tiempo de adaptación para acostumbrarse a ellos, como es el caso del volante repleto de botones. Después, todo es sencillo de usar, incluso la palanca del cambio automático, situada sobre la columna de dirección y las levas fijas par subir y bajas marchas, si optamos por el modo manual del cambio. La postura de conducción es cómoda, con una visibilidad excelente gracias a los finos montantes del parabrisas. Eso sí, en un día soleado conviene impulsar al máximo el aire acondicionado, pues el enorme parabrisas se prolonga hacia atrás y los rayos del sol calientan sobremanera el habitáculo, a pesar de la cortinilla.
 
Una enorme pantalla central de 30,5 centímetros sustituye al cuadro de mandos, complementada por otra táctil que controla otras funciones como la climatización, lo que obliga a pasar por menús de pantalla para algo tan usual como subir o bajar la temperatura interior. Entre las plazas delanteras se halla un gran cajón, que llamaríamos baúl por su tamaño. Ofrece soluciones prácticas, como los grandes parasoles desplazables sobre las plazas delanteras y el pequeño espejito para vigilar a los ocupantes traseros. Otras nos han gustado menos, como las conexiones USB, Aux y 12v en un hueco central poco accesible.
 
La potencia de este motor turbodiésel, de 160 CV, es más que suficiente para cualquier necesidad, incluso cargado con siete ocupantes. Además nos obsequia con un bajo consumo si tenemos la precaución de mantener a rajatabla los límites de velocidad vigentes. En nuestro recorrido de pruebas hemos llegado a medir 6,0 litros cada 100 kilómetros en estas condiciones, subiendo a 7,1 practicando una conducción más alegre.

La caja de cambios automática de ocho marchas es un prodigio de suavidad. Está perfectamente adaptada a las características de este motor, subiendo y bajando de relación en cuanto nota alguna variación en las rpm o de la presión sobre el acelerador. Además, puede manejarse en modo manual por medio de unas grandes levas fijas situadas detrás del volante.
 
La confortable suspensión absorbe bien las irregularidades de la carretera, con una pisada firme y segura. No obstante, los balanceos son acusados si circulamos rápido entre curvas, algo a lo que pronto nos acostumbramos porque no muestra ninguna mala reacción. La rumorosidad es casi inexistente, sin que el sonido del motor obligue a subir el volumen de las conversaciones de los ocupantes.
 
El acabado Shine de nuestra unidad de pruebas está muy dotado, a pesar de lo cual puede mejorarse con algún interesante equipamiento opcional, como los faros bi-xenón direccionales (779 €), llantas de 18 pulgadas (395 €), asistente de aparcamiento con cámara de 360º (1.143 €), regulador de velocidad activo con función Stop (779 €)…
El precio de la versión probada: Grand C4 SpaceTourer BlueHDI 160 CV EAT8 Shine es de 30.550 €. 
 
En resumen, este gran monovolumen de Citroën es una excelente alternativa para las familias que siempre necesitan más espacio en su automóvil, a lo que añade su potencia, buen precio y bajo consumo.
 
FICHA TÉCNICA
Citroën Grand C4 Spacetourer BlueHDI 160 CV Shine
 
DIMENSIONES
Longitud: 4.602 milímetros
Anchura: 1.862 milímetros
Altura: 1.638 milímetros
Batalla: 2.840 milímetros
Maletero: desde 130 a 1.843 litros

MOTOR
Combustible: diesel
Posición: delantero transversal
Número de cilindros: 4
Cilindrada: 1.997 cc
Potencia: 160 CV a 3.750 rpm
Par máximo: 400 Nm a 2.000 rpm
Cambio: automático 8 vel
Tracción: delantera

PRESTACIONES
Velocidad máxima: 210 km/h
Aceleración 0 a 100 km/h: 9,2 segundos
Consumo medio: 4,7 l/100 km
Emisiones CO2: 123 g/km

PRECIO: desde: 30.550 €
 
J.Miguel Quintanawww.vidapremium.com
Leer revistas
Revista n¬ļ 98 Descargar revistas
Boletín de noticias

Nombre:

Email:

RSS
RSS Vida Premium